Debates sobre la zona de confort entre Pilar Sordo y Luis Novaresio

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Ciclo de Charlas entre Pilar Sordo y Luis Novaresio

La psicóloga Pilar Sordo se manifiesta en contra de las publicaciones que instan a abandonar la zona de confort. Con su habitual franqueza, expone su postura ante Luis Novaresio, quien la escucha y le da espacio para hablar. Sordo cuestiona: “Si la vida se encarga sola de sacarnos de situaciones cómodas, ¿cuál es la necesidad de andar buscando la incomodidad?” En la sección titulada Nada es tan simple, la conversación comienza como un intento provocador que se transforma en un análisis profundo sobre la hiperproductividad y el descanso considerado un pecado.

La Trampa del Crecimiento Permanente

Sordo argumenta contundentemente que la incomodidad es vital para el crecimiento, aunque aclara que eso no implica que debamos estar en constante crecimiento. “De la comodidad no crece nadie”, dice, y rápidamente añade: “¿Pero por qué habría que estar creciendo todo el tiempo?”. Novaresio recoge esta reflexión y destaca que existe algo patológico en la incapacidad de disfrutar los logros conseguidos. Para muchos, la zona de confort representa el resultado de un esfuerzo, no un regalo.

La psicóloga acota que el sistema social, en lugar de reconocer el esfuerzo que llevó a alcanzar ese estado, lo interpreta como un privilegio. “No lo digo desde mi lugar de privilegio, sino desde el privilegio que me enseñaron: que el esfuerzo es la única forma de llegar a lo que puedes querer o soñar”, sostiene.

La Demonización del Descanso

El diálogo se adentra entonces en la noción de ocio, un concepto que Novaresio menciona y que Sordo utiliza para ilustrar su punto. “El descanso no es pereza, es una inversión para poder seguir produciendo”, declara. Sordo compara esto con un vehículo: “Yo dudo que haya algún vehículo que se pueda reparar en movimiento. Hay que repararlo parándolo”. Esto implica buscar ayuda, ya sea en terapia, en un hotel o incluso en un viaje. Lo fundamental es hacer una pausa.

En la actualidad, la sociedad exige estar alerta y en acción constante. La presión por no perderse nada genera un ciclo de ansiedad, con el peligro de que el descanso sea visto como superfluo. “La pausa es supernecesaria”, afirma Sordo.

El Deporte como Productividad

Novaresio observa que incluso el ocio ha caído bajo la lógica de la productividad, explicando que aquellos que deciden trabajar menos para hacer deporte pronto se ven atrapados en la competitividad. “No compito, no me ranqueo”, dice, enfatizando lo complicado que es rechazar esas expectativas.

Sordo toma esta idea y menciona que el deporte se ha convertido en otra forma de medir la productividad. La carga de generar resultados en el ejercicio puede llegar a generar sentimientos de culpa. “Cincuenta y nueve años de zumba y caminatas no garantizan una vejez cómoda”, añade con humor.

Estándares Inalcanzables en la Sociedad Actual

Para ilustrar el origen de estos estándares, Sordo recuerda a su madre, quien, al cerrar su tienda, se conformaba con servir arroz y huevo sin preocuparse por la perfección. Hoy, esos mismos platos deben cumplir con exigencias culinarias que incluyen presentaciones estilizadas, lo que crea un nivel de insatisfacción constante. “Se hace inalcanzable”, concluye. La gente se siente insatisfecha porque siempre puede mejorar.

La Mirada de los Otros y la Ambición Personal

Al regresar a la pregunta del no disfrute en la zona de confort, Novaresio inquiere sobre la influencia de la opinión externa. Sordo confirma que esta mirada pesa mucho. “La gente termina haciendo cosas que no quiere hacer para obtener aplausos”, menciona, y opina que desafiar estas expectativas requiere de un gran valor.

Novaresio reflexiona sobre su propio camino y cómo la búsqueda de un estatus en los medios se ha alimentado de la presión social. La respuesta de Sordo señala que, efectivamente, muchas veces es más de lo que estamos dispuestos a admitir.

La Métrica Redefiniendo el Valor

El término métrica emerge en la conversación y ambos coinciden en que actualmente se mide el valor a través de números: likes, seguidores, vistas. “El significado de las cosas se ha desvanecido”, critica Sordo, haciendo hincapié en que el valor de una persona no debería depender de su cantidad de seguidores.

Novaresio aporta un ejemplo sobre un ingeniero especializado que se preocupaba por tener solo un número limitado de seguidores, cuando en realidad estaba hablando a su audiencia ideal. La lógica de la métrica fomenta el miedo a desaparecer en un entorno cada vez más digitalizado.

La conversación concluye con la reflexión de Sordo: “Los momentos más importantes de la vida nunca son publicados”. La búsqueda de validación externa a través de las redes sociales puede llevar a la desconexión de lo que realmente importa. “Los momentos más importantes de la vida nunca son publicados”, finaliza Sordo, enfatizando la vital importancia del descanso y la pausa como una inversión necesaria.

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