Santiago Carpintero, albañil comprometido con su oficio y la difusión en redes
Santiago Carpintero, un albañil apasionado
Santiago Carpintero ha encontrado su verdadero llamado en la albañilería, un oficio que comenzó a cultivar desde muy joven bajo la influencia de su padre, quien también ejercía como albañil. A pesar de que muchas personas descubren su pasión profesional en la adolescencia o adultez, Santiago se adentró en este mundo en su infancia, aprendiendo los secretos del trabajo en la construcción.
En sus propias palabras, «En mi oficio se gana bien, pero la mayoría prefiere trabajar en una oficina con comodidades«. A día de hoy, Santiago ha logrado construir una sólida presencia en plataformas digitales, especialmente en TikTok, donde comparte su experiencia y diversidad de técnicas relacionadas con la albañilería. Conocido como «El Albañil de TikTok«, su cuenta @reformasanti cuenta ya con más de 180,000 seguidores.
El desafío de ser albañil en la era moderna
Aunque el trabajo de albañil está en peligro de extinción, Santiago subraya su importancia y rentabilidad. A través de sus redes sociales, promueve las ventajas de esta labor, que, aunque físicamente exigente, puede resultar financieramente gratificante. Santiago relató a La Vanguardia que, después de estudiar telecomunicaciones, llegó a la conclusión de que su verdadero sueño era ser albañil como su padre.
Recordando su infancia, menciona: «Cuando de pequeño iba con mi padre, más que ayudar estorbaba un poco, pero me encantaba. Llevo toda la vida en la obra». Su incursión en la creación de contenido digital, como él confiesa, comenzó de forma inesperada: «Un día hice un plato de ducha de piedra con mi padre y decidí grabarlo sin ninguna intención. Al día siguiente, el vídeo tenía dos mil visitas y me sorprendió. Así empecé…».
La percepción del oficio y las recompensas
Sobre el futuro del sector, Carpintero no oculta su preocupación: «Ahora todo el mundo quiere estudiar y tener un trabajo cómodo. No quieren ensuciarse las manos.» A pesar de que los salarios pueden ser atractivos, muchos prefieren la comodidad de una oficina climatizada.
Respecto a la remuneración, estima que en España, un peón puede ganar entre 1,500 y 1,600 euros al mes, mientras que un oficial puede recibir entre 1,800 y 2,000 euros. Sin embargo, a menudo persiste la idea errónea de que los albañiles no obtienen ingresos significativos, percepción que cambia cuando un cliente recibe un presupuesto.
El valor del trabajo manual en la sociedad actual
Carpintero advirtió sobre la falta de interés de las nuevas generaciones en la construcción: «Este es un oficio para toda la vida. El día de mañana hará falta mano de obra y no la vamos a tener. No se van a levantar casas con robots ni inteligencia artificial».
Una de las facetas que más disfruta de su labor es el contacto directo con los clientes y la oportunidad de generar confianza en ellos. El arraigo emocional que siente al finalizar un proyecto y entregar las llaves de una obra culminada es innegable. No obstante, también reconoce las demandantes condiciones físicas del trabajo: sufriendo el calor intenso del verano, el frío del invierno y las largas jornadas al aire libre.
Las casas prefabricadas como alternativa creciente
Por otro lado, el interés en las casas prefabricadas está aumentando, debido a su capacidad de ofrecer soluciones rápidas y adaptadas a las exigencias actuales. A diferencia de las construcciones tradicionales, gran parte de sus componentes se fabrican en fábricas, lo que disminuye los tiempos de entrega y optimiza recursos.
- Reducción de imprevistos y desperdicios.
- Menores tiempos de ejecución.
- Incorporación de tecnologías sustentables y materiales innovadores.
La combinación de rapidez, ahorro y sostenibilidad hace que más personas consideren las casas prefabricadas como un modelo viable frente a las opciones tradicionales.
