Crecimiento de alternativas para tratar la obesidad antes de la cirugía

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Crecimiento de alternativas para tratar la obesidad antes de la cirugía

La llegada de las inyectables para la pérdida de peso, comenzando con Ozempic y seguido por Wegovy, ha transformado drásticamente el debate acerca de la obesidad. Estas medicamentos, que simulan las hormonas intestinales y suprimen el apetito, han permitido a miles de personas obtener resultados positivos en su reducción de peso sin la necesidad de cirugía. Sin embargo, en las consultas médicas se observa una realidad diferente: muchos pacientes no obtienen los resultados esperados. Algunos recuperan peso al concluir el tratamiento, no pueden soportar los efectos secundarios o desean evitar depender de un tratamiento crónico. Esto ha llevado a numerosos especialistas a hablar sobre una opción de «tratamiento puente» entre la semaglutida y las intervenciones quirúrgicas tradicionales.

¿Qué son las terapias endobariátricas?

Las terapias endobariátricas están ganando terreno en Argentina como alternativas intermedias. Según datos del Ministerio de Salud de la Nación y la Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, seis de cada diez adultos tienen sobrepeso y más del 25% sufre de obesidad. De acuerdo a Mariano Marcolongo, jefe de Gastroenterología del Hospital Italiano, la obesidad se reconoce hoy como una enfermedad crónica, al igual que la diabetes o la hipertensión, subrayando que su manejo no depende únicamente de la voluntad del paciente.

Las terapias endobariátricas, como la gastroplastia endoscópica en manga, emplean técnicas endoscópicas, lo que significa que se realizan a través de la boca sin la necesidad de cirugía abierta. Este procedimiento consiste en reducir el volumen del estómago utilizando suturas internas.

  • Se logra crear un estómago tubular más estrecho y corto.
  • Reduce aproximadamente un 50% la capacidad funcional del estómago.
  • Facilita la disminución de la ingesta de alimentos y provoca saciedad temprana.

Esto implica que el paciente consume menos y experimenta menos hambre.

Beneficios y Accesibilidad

A diferencia de las cirugías tradicionales, como la manga gástrica o el bypass, estos tratamientos no implican cortes en el estómago ni dejan cicatrices visibles. Además, la recuperación es mucho más rápida, con el alta en menos de 24 horas y un retorno a las actividades cotidianas en pocos días. La pérdida de peso puede ser notable, oscilando entre el 15% y 18% del peso corporal total en un año, y también genera beneficios significativos en condiciones como la diabetes tipo 2, hipertensión, hígado graso y apnea del sueño.

Junto a las terapias endobariátricas, se encuentran los balones intragástricos, dispositivos de silicona que se colocan temporalmente en el estómago para aumentar la sensación de saciedad. Estas opciones mínimamente invasivas están empezando a ser consideradas como un «tratamiento adicional» dentro del manejo integral de la obesidad. Marcolongo identifica una escala de tratamiento que incluye desde cambios en los hábitos y apoyo nutricional hasta medicación y, finalmente, estas intervenciones poco invasivas antes de optar por cirugía bariátrica.

Un aspecto que resalta los beneficios económicos de estas técnicas es que su costo a largo plazo puede ser inferior al de tratamientos farmacológicos continuos. A tono con ello, Gustavo Quadros, endoscopista bariátrico, menciona la llegada a Argentina de un nuevo sistema de sutura endoscópica conocido como Endura.

Aunque las técnicas endobariátricas aún no tienen una cobertura integral a través de obras sociales y prepagas, los especialistas anticipan que podrían desempeñar un papel cada vez más relevante en el tratamiento de la obesidad, a medida que su uso se expande.

No obstante, Marcolongo enfatiza que estas opciones no suplen el compromiso del paciente ni la necesidad de cambios en su estilo de vida, sino que pueden hacer que dichos cambios sean más alcanzables.

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