De Buenos Aires a la medicina rural en Jujuy: el compromiso de Cecilia Gómez con su comunidad

imagen-44
Compartilo

Una elección por vocación

Pese a no contar con un modelo a seguir, Cecilia Gómez tomó la decisión de dejar Buenos Aires hace dos años para convertirse en médica rural en el pueblo de Purmamarca, Jujuy. Este anhelo la ha acompañado durante toda su formación, y ahora se dedica plenamente a cuidar de los demás. «Lo que más me impacta de trabajar con comunidades es poder estar presente en la vida cotidiana de las personas, no solo cuando vienen al centro de salud», comparte.

El camino hacia Purmamarca

La decisión de Cecilia de mudarse fue motivada por un deseo de vida diferente, más cerca de la comunidad y de la naturaleza. Su llegada no fue impulsada por una oferta laboral concreta, sino en búsqueda de nuevas oportunidades. «Vine sin ninguna propuesta laboral, simplemente a probar suerte. Inicialmente empecé con guardias, luego conseguí algunos reemplazos, y desde hace un año y un mes, soy médica referente del puesto de salud», relata al hablar de los retos que significó adaptarse a un nuevo entorno.

El rol vital en la comunidad

En su actual puesto como médica estable del Centro de Atención Primaria de la Salud de Purmamarca, Cecilia es la única profesional médica en el pueblo. «Trabajo todos los días desde temprano, realizando consultas y atendiendo urgencias. He dejado las guardias nocturnas, lo que me permite concentrarme más en mis pacientes», explica sobre su rutina.

Día del Médico Rural

Cada 4 de julio, Argentina celebra el Día del Médico Rural, en honor a Esteban Laureano Maradona, un médico y filántropo que dedicó su vida a curar a comunidades originarias durante décadas. Su legado resuena en la profesión que Cecilia ha decidido ejercer, aunque sin buscar el prestigio económico, sino el bienestar de los demás.

Descubriendo la medicina familiar

La decisión de convertirse en médica rural de Jujuy se gestó durante la formación de Cecilia en el Hospital Italiano, donde comenzó a interesarse por la medicina familiar y el trabajo en el territorio. Al elegir su residencia, optó por Medicina Familiar, buscando rotaciones en áreas rurales como Salta y Cachi, lo que la llevó a un contacto más cercano con diversas realidades.

Desafíos en la ruralidad

Como médica referente, Cecilia destaca el trabajo en conjunto con su equipo y los agentes sanitarios, esenciales en el apoyo y acompañamiento de las familias. «Sin el equipo no podrías hacer nada. Ellos conocen a cada familia y ayudan a entender las condiciones de vida de la población», enfatiza sobre la importancia de la red colaborativa.

Historias que marcan

Cecilia recuerda con especial cariño el caso de Irma, una paciente a la que perdió de vista tras una cirugía. Gracias a un agente sanitario, pudo restablecer el contacto y seguir acompañando su proceso de recuperación. «Estas situaciones muestran que la atención médica va más allá de lo que sucede en el consultorio», señala.

La medicina como acto de amor

El vínculo con la comunidad es una de las partes que más valora en su labor. «Me llena poder ser parte de la vida diaria de la gente, acompañar sus historias, no solo en el consultorio», reflexiona al considerar cómo este trabajo ha transformado su visión de la medicina. En Purmamarca, el médico es alguien que comparte más que solo diagnósticos.

Conclusiones sobre su vocación

Cecilia comparte su visión de la medicina rural como un proceso en el que conocimiento, creatividad y empatía se entrelazan. La posibilidad de acompañar a los pacientes durante sus procesos de vida le da un sentido a su vocación. «La vida te pone donde tienes que estar», concluye, resonando con las palabras del Dr. Maradona sobre la verdadera esencia de ser médico.

Compartilo