El sector agropecuario argentino enfrenta desafíos significativos en la extracción de recursos
Análisis sobre la extracción de recursos en Argentina
Argentina sigue posicionándose en la cima del ranking global de extracción de recursos del sector agropecuario, según un estudio realizado por el consultor David Miazzo, que se basa en un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Miazzo señala que el país tiene un apoyo negativo al agro, con un porcentaje de -15% de la facturación, lo que lo convierte en el líder mundial en este aspecto. «La @OECDagriculture publicó un nuevo informe que mide el Estimado de Apoyo al Productor. Junto con Vietnam y la India, somos los únicos tres países en esta situación, mientras que el resto muestra un apoyo positivo», comentó el analista en su cuenta de X (ex Twitter).
Impacto de las retenciones y comparativas con otros países
El director de Data Miazzo enfatizó que este apoyo negativo se traduce en una transferencia anual de US$8600 millones desde el sector agropecuario hacia el Estado. En el caso de Vietnam e India, los problemas suelen derivarse de restricciones a las exportaciones, que disminuyen los precios en el mercado interno, algo que también ha ocurrido en Argentina con productos como la carne, el trigo y el maíz.
El consultor argumenta que, «mientras que en prácticamente todos los demás países se apoya y se subsidia a la producción agropecuaria, en Argentina se imponen impuestos excesivos, creando un entorno claramente desfavorable para nuestros productores». Sin embargo, también destacó que la situación ha mejorado en comparación con años anteriores, gracias a la reducción de los derechos de exportación en productos clave y la eliminación de restricciones que habían perjudicado sectores, como el de la carne bovina.
Retenciones y propuestas de mejora
A pesar de estas mejoras, Miazzo indica que la principal dificultad continúan siendo las retenciones, que alcanzan el 24% en el caso de la soja. Esta situación implica una brecha significativa en las ganancias que obtienen los productores argentinos en comparación con sus pares de otros países. «Esto afecta su capacidad de reinversión, la adopción de nuevas tecnologías y el crecimiento de la producción», detalló Miazzo.
El consultor propone que se implementen acciones concretas desde varios niveles de gobierno. A nivel municipal, sugiere revisar las tasas viales y los costos de inspección que afectan a la agroindustria. En el ámbito provincial, pone de relieve el problema de los Ingresos Brutos, que gravan en cascada, además de la necesidad de invertir en infraestructura y energía. En el ámbito nacional, urge a continuar con la reducción gradual de las retenciones, mejorar el acceso al crédito y fomentar la apertura de nuevos mercados comerciales.
La capacidad del agro argentino para crecer
Miazzo concluyó mencionando la necesidad de incrementar la inclusión de las pymes agropecuarias en programas de incentivos para inversiones. «El agro argentino es competitivo a pesar de las políticas, y no gracias a ellas. Si logramos alinear la cancha, el sector tiene el potencial de expandirse en valor agregado, volumen y en la generación de empleo», finalizó el analista.
