Los préstamos al consumo siguen en declive, mientras que el crédito a empresas muestra señales de mejora

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Caída persistente en los préstamos al consumo

A pesar de permanecer en niveles récord de morosidad, los préstamos al consumo no han mostrado signos de recuperación, registrando en mayo una nueva variación negativa en términos reales. Esta información es provista por el Banco Central (BCRA) y la consultora LCG ha estimado que: «En mayo, el crédito en pesos al consumo volvió a contraerse en -1,2% mensual real, considerando una proyección de inflación mensual de 2,2%. Esta es la séptima caída consecutiva en este segmento. En comparación interanual, se reporta una disminución del 1,1% real, una situación que no se había visto desde agosto de 2024″.

Durante el quinto mes del año, el financiamiento mediante tarjetas de crédito reveló uno de los peores rendimientos, mostrando un incremento promedio mensual de apenas nominal en un contexto de inflación esperada de entre 2,2% y 2,5%. Considerando el saldo al final del mes, se observa una caída nominal del 0,3%, lo que se acentúa en términos reales. «Esta disminución en el saldo total indica que una parte significativa de los deudores ha visto reducido su límite de crédito, y aquellos que usaban cuotas para vencer a la inflación no encuentran razones para endeudarse, dado la falta de opciones sin interés y la expectativa de una inflación futura más controlada», explicó Guillermo Barbero, socio de First Capital Group.

Desempeño de los préstamos personales y líneas con garantía real

Los préstamos personales tampoco han mostrado una reacción positiva, con un aumento promedio modesto del 0,7% en el mes y un 1% entre el comienzo y el final del mismo. Estos préstamos enfrentan el mayor índice de morosidad, alcanzando un 14,2%, lo que resulta en una mayor cautela de los bancos al ofrecer nuevo crédito. Barbero indicó: «Aún no se recupera la confianza de los deudores y las entidades bancarias mantienen una postura cautelosa respecto a nuevas operaciones debido a los niveles de morosidad observados en meses anteriores. No se espera un crecimiento significativo hasta que la situación de incumplimiento se regularice».

Entre las líneas de crédito con garantía real, el comportamiento fue variable. Los créditos prendarios mostraron un aumento nominal, pero no superaron la inflación, creciendo un 0,9% en promedio y 1,8% entre finales de abril y mayo. Por su parte, los hipotecarios se acercaron más a la inflación, con un incremento del 2,2% en promedio y del 2,5% al finalizar el mes.

Crecimiento en el crédito a empresas

A diferencia de los créditos destinados a consumidores, el financiamiento dirigido a empresas presentó una tendencia positiva en relación a la inflación. Según las estimaciones de LCG, la mejora real fue del 3,3% mensual. El stock promedio de documentos creció un 3,9% de manera nominal y 3,8% entre el inicio y el final del mes. Además, el saldo financiado con adelantos en cuenta corriente también mostró un aumento promedio del 2,8% y un avance del 3,4% de punta a punta. Barbero comentó que «el nivel de tasas activas más bajas y más alineadas con la inflación esperada han comenzado a reactivar la demanda, aunque de manera cautelosa».

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