Retorno al mercado de deuda: las oportunidades que perdió Argentina y las expectativas de Wall Street
Oportunidades perdidas por Argentina en el mercado de deuda
Al finalizar el año anterior, se consideraba casi inevitable que Argentina lanzaría una emisión de deuda bajo legislación extranjera. Sin embargo, aunque se presentaron tres oportunidades desde entonces, ninguna se materializó. A pesar de que las condiciones del mercado internacional influyeron en estos intentos, se sugiere que existe un nivel crítico donde la compresión de los rendimientos de los bonos se ha visto afectada.
Un informe de la consultora 1816 menciona: «Tras las elecciones legislativas de octubre pasado, esperábamos que en algún momento del primer semestre de este año, Argentina pudiera emitir bonos bajo la ley de Nueva York, pero eso aún no ha sucedido». Este documento detalla las tres ocasiones en que se abrieron oportunidades para una reincorporación en el mercado de deuda.
Momentos clave y contextos cambiantes
La primera oportunidad se presentó entre finales de enero y febrero, pero el conflicto bélico con Irán deterioró significativamente el contexto internacional. Posteriormente, en abril, la deuda soberana experimentó una nueva compresión gracias a la tregua en Medio Oriente, aunque nuevamente se frustró cuando a mediados de mes se anunció una operación de deuda garantizada por organismos internacionales.
La más reciente oportunidad tuvo lugar la semana anterior, luego de que Fitch mejorara su calificación, sin embargo, esta situación se complicó por el aumento en la tasa libre de riesgo, con el rendimiento de los Treasuries a 10 años cerca del 4,6% y el de 30 años alcanzando máximos no vistos desde 2006. Desde 1816 concluyeron que a medida que los bonos se aproximan al 9% de Tasa Nominal Anual (TNA), el perfil riesgo/retorno comienza a parecer asimétrico.
Comparativa con la región
De acuerdo con Delphos, el reciente ascenso de las tasas estadounidenses, que muestra una mayor tasa real en los tramos corto y medio, muestra un contexto más complicado para los activos de riesgo. Ante el incremento de estas tasas en el tramo largo, se proyecta una expectativa de inflación global más elevada, lo que podría impactar en los precios de los commodities. Dado que América Latina es una región predominantemente exportadora de estos recursos, la entrada de dólares genuinos ayuda a mitigar parcialmente los efectos negativos del entorno global.
No obstante, el informe señala que Argentina ha tenido una reacción más intensa que sus compañeros de la región. «A pesar de la corrección hacia los 530 puntos, observamos potencial para una compresión adicional», destacaron.
Perspectivas para la deuda soberana
De este modo, Emilio Botto, Jefe de Estrategia e Inversiones de Mills Capital, puso de relieve cómo podría evolucionar el indicador desarrollado por J.P. Morgan: «Después de la mejora a B-, el riesgo país ha encontrado cierta resistencia para superar de manera sostenida la zona de los 500 puntos básicos. El siguiente escalón de compresión dependerá menos de las calificaciones y más de señales estructurales».
Para que la deuda soberana local continúe con la compresión de rendimientos, Botto subrayó la necesidad de continuidad en el programa económico, desaceleración de la inflación, recuperación del nivel de actividad y, fundamentalmente, una percepción de menor riesgo político en el futuro. «El mercado requiere empezar a visualizar que algunas de las líneas fundamentales del programa económico pueden sostenerse incluso más allá del actual mandato», concluyó.
