El trágico accidente del tranvía en el Riachuelo: 56 víctimas y las sombras políticas de 1930
Un fatídico 12 de julio de 1930
A las seis y cuarto de la mañana del 12 de julio, un tranvía repleto de pasajeros se precipitó al Riachuelo, resultando en la muerte de 56 personas. Este evento, ocurrido en un contexto marcado por la inestabilidad política en Argentina, dejó una profunda huella en la memoria colectiva del país.
El tranvía obrero
Conocido como el “tranvía obrero”, este vehículo transportaba a trabajadores de la zona, quienes laboraban en fábricas y frigoríficos cercanos al río, así como en la Capital. El trágico suceso se volvió uno de los mayores desastres en la historia del transporte del país, con muchas víctimas aún sin identificar.
Indignación y silencio tras la tragedia
Mientras la nación lidiaba con las terribles secuelas del accidente, una crisis política se gestaba en el trasfondo. El Ejército conspiraba para derrocar al gobierno de Hipólito Yrigoyen, derrocado en un golpe militar el 6 de septiembre, apenas dos meses después de la tragedia.
El viaje fatal
El motorman del tranvía, Juan Vescio, un italiano de 31 años, conducía el transporte cargado de pasajeros en una gélida mañana de invierno. El tranvía se encaminaba a su destino a través del Puente Bosch, construido en 1908, cuya estructura levadiza tenía la función de permitir el paso de embarcaciones.
Los momentos previos al desastre
El sonido de las alarmas que indicaban que el puente se alzaba no fue percibido por Vescio, quien continuó a velocidad al no observar la luz roja de advertencia. En ese momento, un gran número de personas subían y viajaban en condiciones de hacinamiento en el tranvía, lo que dificultaba la evacuación.
La caída al Riachuelo
Cuando el vehículo alcanzó el puente, Vescio no pudo frenar a tiempo y se precipitó al agua. Las luces que alertaban sobre el puente alzado e incluso la señal sonora enviadas por Manuel Rodríguez, guardia encargado de las advertencias, no lograron evitar la tragedia.
Operativos de rescate y consecuencias
Los esfuerzos de rescate se vieron obstaculizados por la falta de recursos inmediatos. Al caer la tarde, se habían recuperado 53 cadáveres. Las investigaciones posteriores apuntaron a fallos mecánicos en el tranvía como posibles causas del accidente, con la Compañía de Tranvías Eléctricos del Sur y el Estado responsabilizados por la falta de control.
La memoria y el legado
Años después, las familias de las víctimas recibieron escasas indemnizaciones, y la leyenda del tranvía 105 viviría bajo el nuevo número 275. El Puente Bosch, un símbolo de esa tragedia, fue renovado y cerrado al tránsito, mientras la historia permanecía como un recordatorio de una Argentina en crisis y el fracaso de un gobierno.
