Desmantelada operación de narcotráfico en Santa Fe con conexión a crimen organizado
Detalles del caso de narcotráfico en Santa Fe
La reciente incautación de un narcoavión con 400 kilos de cocaína en Santa Fe culminó con la detención de ocho individuos presuntamente implicados en la red que transportaba droga desde Bolivia. Esta medida se produjo tras un seguimiento exhaustivo de la organización criminal y representa un avance significativo en la lucha contra el narcotráfico.
Contexto de la investigación
El proceso se inició el 16 de septiembre del año pasado gracias a información específica proporcionada por la DEA de EE.UU. a la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Policía Federal Argentina. Los agentes rastrearon un número de teléfono argentino vinculado a José Pedro Rojas Velasco, un personaje clave en la distribución de cocaína. Conocido como «Pepa«, era una figura prominente, responsable de la logística y gestión de los aviones que transportaban la droga.
Rojas Velasco, vinculado al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, quien fue arrestado en marzo y posteriormente extraditado a Estados Unidos, estaba involucrado en entre 7 y 10 entregas personales de droga. Además, su conexión con el clan de Brian Bilbao, actualmente detenido en Rosario, lo convertía en un objetivo prioritario para las autoridades.
Los preparativos para la operación
A medida que avanzaba la investigación, que tuvo lugar durante 45 días bajo la supervisión de la Procunar y el fiscal Matías Scilabra, se hicieron evidentes los meticulosos planes que la organización había establecido. Rojas Velasco coordinaba la logística de cada entrega, incluyendo el lugar y la hora del desembarco de la droga, teniendo en cuenta factores climáticos que pudieran afectar las operaciones.
- En uno de los intercambios, Espinosa y Díaz, miembros de la banda, comentaron sobre las lluvias que complicaron el acceso a la pista de aterrizaje.
- Los diálogos revelaron que consideraban opciones como fraccionar la carga o postergar el envío, evidenciando la presión que ejercía «El patrón» para seguir adelante.
El asesinato de Rojas Velasco el 26 de abril, llevado a cabo por un sicario durante un evento de rally en Bolivia, sumó una complicación imprevista para los planes del grupo. Este hecho causó un gran revuelo en la comunidad automovilística y llevó a la suspensión de la competencia por parte de la Asociación Departamental de Automovilismo Deportivo de Santa Cruz.
Detonante final y captura
La operación para el narcovuelo se vio amenazada nuevamente cuando el dueño del terreno cambió el arrendatario, lo que llevó a la banda a monitorear el nuevo inquilino para evitar testigos. A pesar de estos contratiempos, la banda logró prepararse para el envío.
Finalmente, el día 5 de mayo, a las 09:33, un dispositivo de seguimiento GPS instó a los agentes a actuar tras recibir la comunicación de que «ya estaban» listos. El avance del avión Cessna 210 a la pista fue corroborado y rápidamente se realizó el operativo que resultó en la detención de Rojas Velasco y su copiloto, así como el desmantelamiento de la red criminal con varias operaciones en Vera y Calchaquí.
Resultado del operativo
El despliegue de fuerzas, que incluyó la colaboración de la Fuerza Aérea, dio como resultado no solo la captura de los involucrados, sino también la incautación de vehículos, camiones y combustible preparado para reabastecer la aeronave, lo que refleja un método clásico de las operaciones de narcotráfico.
