El Foro Itálico: Entre la Historia de Mussolini y el Éxito de Sinner

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Un encuentro viral en el Foro Itálico

Recientemente, una escena se hizo viral en las redes sociales: una ficticia historiadora presenta a las estrellas del tenis un antiguo objeto, afirmando que es una vasija del Imperio Romano, intacta desde hace miles de años. Sin embargo, tras un tropiezo de un jugador, la vasija se hace añicos, lo que provoca rostros de asombro entre los tenistas, quienes intercambian preguntas como “Yo no la toqué” y “¿Qué pasó si no me moví?” Esta cómica situación refleja un gran contraste entre el pasado y el presente del Foro Itálico, un lugar que no solo es el escenario de uno de los torneos más relevantes del mundo, sino que también es un símbolo del deporte italiano.

Historia del Foro Itálico

El Masters 1000 y el WTA 1000 de Roma carecen de la modernidad de Australia, el romanticismo de Roland Garros, la tradición de Wimbledon o el espectáculo de Flushing Meadows. Sin embargo, el torneo aprovecha al máximo su rica historia, apreciada por los aficionados, incluso a través de la televisión.

El legado de Benito Mussolini, quien gobernó Italia de 1922 a 1943, sigue presente en la ciudad. Entre 1928 y 1938, Mussolini ordenó la construcción del majestuoso Foro Itálico como parte de su ambición de dejar una huella en la arquitectura. La relación de Mussolini con el deporte está documentada en un artículo de Felipe Barker, titulado “Cuando el deporte tomaba el té con Mussolini”, donde se explica cómo manipuló el deporte para sus propios fines, al igual que otros dictadores a lo largo de la historia.

Objetivos deportivos de Mussolini

El objetivo de Mussolini era atraer la atención de Henri de Baillet Latour, presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), para que Roma fuera la sede de los Juegos Olímpicos. Baillet Latour quedó impresionado por el compromiso de Mussolini con el deporte, resaltando la atención que el «Duce» daba a la educación física en Italia. Las inversiones en infraestructura y la promoción del deporte como símbolo del país llevaron a Italia a sobresalir en diversas disciplinas.

Italia también organizó importantes eventos deportivos, como los Juegos Mundiales Estudiantiles de 1933, celebrados en Turín, donde Argentina obtuvo una medalla de plata en atletismo. Estos eventos ayudaron a consolidar el poder del regime, que aspiraba a ser la sede de los Juegos Olímpicos de 1940, aunque el COI se los adjudicó a Tokio debido a la guerra. Así, el sueño de Mussolini se desvaneció.

Modernización y actualidad del Foro Itálico

A lo largo de los años, el Foro Itálico ha sufrido varias remodelaciones que han modernizado sus instalaciones, pero han mantenido su estilo arquitectónico original. Hoy alberga el Estadio Olímpico, donde juegan Lazio y Roma en la Serie A, así como el estadio de Mármol y un estadio de natación, inaugurado en 1959.

En el complejo también se encuentra el CONI, que recibió recientemente 1.200 millones de dólares del gobierno para las infraestructuras de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026. Además, en su cercanía está la única universidad italiana enfocada en ciencias deportivas. Resaltando aún más su vínculo con Mussolini, un monumental obelisco en el centro lleva la inscripción “Mussolini Dux”.

Cambio de prioridades en el deporte italiano

El ambiente en el Foro Itálico es de intensa actividad, especialmente cuando la asociación de clubes de fútbol solicitó que se modificara la hora de la final masculina del torneo de tenis para no coincidir con el clásico entre Roma y Lazio, que se jugaría a escasos 200 metros de distancia. La propuesta, sin embargo, no recibió respuesta por parte de los organizadores del tenis, marcando un claro cambio en la jerarquía del deporte en Italia: el tenis ahora tiene la auditoría y el fútbol tuvo que adaptarse.

Tradicionalmente, un partido de fútbol en Italia habría sido priorizado sobre cualquier evento tenístico, pero la situación ha cambiado. La selección italiana se ha perdido el acceso a tres Mundiales consecutivos, mientras que Jannik Sinner ha emergido como un fenómeno deportivo nacional. Con la creciente popularidad del torneo de tenis, la final se llevará a cabo cinco horas antes de Roma-Lazio, estableciendo un nuevo precedente en la cultura deportiva italiana.

El conflicto se había anticipado cuando un juego previo, el Darderi-Jódar, se detuvo debido a los fuegos artificiales que celebraban la victoria del Inter en la Copa Italia. Mussolini, devoto fanático de Giuseppe Meazza, claramente no lo habría permitido.

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