Fallece el Niño Guerrero, líder del Tren de Aragua, en operativo de Estados Unidos en Venezuela
El final de un líder criminal
Héctor Rusthenford Guerrero Flores, conocido como el Niño Guerrero, fue un personaje central vinculado al desarrollo del Tren de Aragua, una de las más temidas y poderosas organizaciones criminales en América Latina, durante más de una década. Su vida dio un giro abrupto este viernes tras el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró que Guerrero fue eliminado en una operación que describió como «rápida y letal».
La operación que llevó a su muerte
El presidente Trump detalló que el operativo fue llevado a cabo por el Comando Sur de Estados Unidos en Venezuela, en coordinación con lo que llamó sus «amigos de Venezuela». Guerrero Flores era el líder de una banda que surgió en una prisión venezolana y que evolucionó hasta convertirse en una red criminal transnacional. Desde 2025, había sido incluido en la lista de sancionados por el Departamento del Tesoro estadounidense. Para Washington, el Tren de Aragua había trascendido su condición de pandilla, siendo calificado como una organización terrorista extranjera y una amenaza para la seguridad de la región.
Vida en la prisión
Guerrero pasó años operando desde el Centro Penitenciario de Aragua, comúnmente conocido como la cárcel de Tocorón, donde no vivía conforme a las condiciones típicas de un prisionero. Verificada por la periodista Ronna Rísquez, la prisión contaba con estructuras insólitas, como piscina, zoológico, campo de béisbol, sala de apuestas, un banco e incluso una discoteca denominada «Tokio», que recibía artistas de renombre.
Desde este lugar, Guerrero administraba las actividades del Tren de Aragua a través del cobro de la «causa», una cuota semanal requerida de los más de 5.000 reclusos para financiar el funcionamiento del penal y elevar el nivel de vida de sus líderes. Este sistema de extorsión generaba alrededor de 3,5 millones de dólares anuales. Aquellos que se negaban a pagar enfrentaban castigos, que incluían violencia física, privación de alimentos o la obligación de dormir al aire libre.
Escapadas y expansión criminal
La investigación de Rísquez reveló que el Niño Guerrero tenía la libertad de salir de la prisión a su voluntad y mantenía una relación con los funcionarios del régimen chavista. Se reportaba su presencia en yates en playas venezolanas. La banda, que había comenzado en la década de 2000 dedicada a la extorsión y soborno, bajo su liderazgo se transformó en una organización con alcance en Colombia, Perú, Chile, Brasil, México, España y Estados Unidos.
Las actividades del Tren de Aragua abarcaban narcotráfico, trata de personas, secuestros, homicidios, lavado de dinero a través de criptomonedas y tráfico de armas. La justicia de EE.UU. imputaba a Guerrero por actuar en cooperación con el Cártel de los Soles, una organización de narcotráfico compuesta, según Washington, por altos funcionarias del gobierno venezolano. En un expediente presentado en Nueva York, se afirmaba que Guerrero facilitaba el envío de grandes cantidades de cocaína a EE.UU., utilizando grupos armados con rifles AK-47 y granadas para proteger los cargamentos.
Intervención y captura
La situación de Guerrero se complicó en septiembre de 2023, cuando aproximadamente 11.000 efectivos venezolanos intervinieron en la penitenciaría. Sin embargo, logró escapar antes de la operación utilizando una red de túneles que lo llevó al lago de Valencia, lo que despertó sospechas de colaboración dentro de las instancias estatales. Desde aquel momento, había estado prófugo, con órdenes de captura en varias naciones y recompensas significativas ofrecidas por gobiernos como el de Perú.
En Argentina, el Tren de Aragua fue declarado organización terrorista en febrero de 2025 por el gobierno de Javier Milei, quien argumentó que representaba una grave amenaza para la seguridad nacional. A su vez, el Departamento de Estado de EE.UU.. había establecido desde julio de 2024 una recompensa de hasta 5 millones de dólares por información que conduciera a su captura.
