Ley de Sucesiones: Cuatro motivos que pueden obligar a herederos a cubrir deudas personales
Introducción a la Ley de Sucesiones
Recibir una herencia, como una casa o cualquier otro bien, podría inicialmente parecer una noticia positiva. Sin embargo, es común que surjan interrogantes respecto a las deudas que pudo haber dejado el fallecido. De hecho, surge la pregunta: ¿podría el heredero verse obligado a saldar esas deudas con su propio dinero?
De acuerdo al Código Civil y Comercial de la Nación Argentina, la norma general establece que los herederos no responden con su patrimonio personal por las deudas del difunto. Los acreedores están autorizados a recuperar sus créditos exclusivamente a través de los bienes que componen la herencia.
Excepciones a la regla
No obstante, la ley presenta excepciones donde el heredero podría tener que afrontar las deudas utilizando su propio patrimonio. Por tal motivo, es crucial comprender el funcionamiento de la Ley de Sucesiones en Argentina, especialmente al considerar aceptar una herencia que incluya una propiedad.
Aceptación y renuncia de herencias
Cuando un individuo fallece dejando bienes, los herederos tienen dos opciones: aceptar la herencia o renunciar a ella, ya que la ley no impone recibirla. Sin embargo, es vital señalar que no se puede aceptar solo una parte de la herencia. Al aceptar, el heredero se compromete a asumir la totalidad del patrimonio, incluyendo tanto los activos como las posibles deudas.
Además, existe un plazo legal que estipula que el heredero tiene 10 años desde la apertura de la sucesión para tomar una decisión sobre la aceptación o renuncia. Si no se actúa dentro de ese período, se considera que renunció.
También es posible que un interesado, como otro heredero o un acreedor, solicite a un juez que inste al heredero a pronunciarse. Esta solicitud puede realizarse tan solo nueve días después del fallecimiento, y el juez establece un término que varía entre uno y tres meses para responder. En caso de no hacerlo, se asume que el heredero ha aceptado la herencia.
Normas sobre las deudas
En términos generales, los acreedores solo pueden reclamar el pago de deudas con los bienes de la herencia. Esto significa que si una persona hereda, por ejemplo, una casa, un vehículo o dinero, las deudas se cubren únicamente con los activos que forman parte de la herencia y hasta el límite de su valor. Bajo circunstancias normales, el heredero no debe utilizar su propio dinero para satisfacer obligaciones que no contrajo.
Situaciones que comprometen al heredero
Sin embargo, hay situaciones específicas en las que el heredero puede perder esta protección y ver comprometido su patrimonio personal. Las cuatro circunstancias más relevantes son:
- No realizar el inventario de bienes a tiempo: si los acreedores demandan un inventario de la herencia y el heredero no lo lleva a cabo en el plazo de tres meses, puede estar obligado a responder con su propio patrimonio.
- Ocultar bienes de la herencia: si el heredero oculta intencionalmente activos del fallecido para evitar que se incluyan en la sucesión, podría perder el derecho a limitar su responsabilidad.
- Inflar deudas: en caso de que el heredero incremente deliberadamente el monto de las deudas del fallecido para afectar a otros herederos o acreedores, también puede verse perjudicado.
- Venta indebida de bienes: si el heredero vende bienes de la sucesión a un precio desventajoso o no incorpora ese dinero al patrimonio heredado, puede ser responsable con sus propios bienes.
