Luis Brandoni y las icónicas «tres empanadas» en Lugano
El legado de Luis Brandoni
«Yo lo que quería era ser un actor argentino«, repetía Luis Brandoni cada vez que se mencionaba la famosa frase que lo hizo célebre. La escena de las «tres empanadas» fue concebida como parte del guión de Esperando la carroza, pero ganó vida propia, convirtiéndose rápidamente en un fenómeno cultural. A tan solo unas horas de haber sido filmada, esta línea se arraigó en la cultura popular, cruzando la frontera de lo analógico al dígital. Las tres empanadas se convirtieron en un símbolo de su legado, justo en el momento en que Brandoni nos dejó a los 86 años este domingo.
La historia detrás de la escena
El personaje de Antonio Musicardi era uno de los cuatro hermanos que lidiaban con el conflicto familiar alrededor de su madre, Mamá Cora. Esta historia, originalmente una obra del rumano uruguayo Jacobo Langsner, y llevada a la pantalla por Alejandro Doria, retrataba una familia argentina con elementos de hipocresía, ventajeo y cinismo. El entorno de la familia Musicardi reflejaba la realidad de muchas familias argentinas. La famosa escena de las tres empanadas es una representación de este contexto.
En su momento, Brandoni explicó que la escena fue escrita como parte de un guión, afirmando: «Es todo mano del autor«. La filmación se realizó en un barrio de Villa Lugano, y el personaje de Antonio, vestido con un traje y zapatos blancos, se encontraba masticando una empanada mientras se subía a su auto deportivo Mazda RX-7.
Revelaciones tras el estreno
La escena se selló con la frase: «Empanadas – Tres. Me partieron el alma». Tran ropas, la discusión que se genera en el vehículo revela tensiones sociales y económicas, un aspecto que, según Brandoni, fue crucial. La película se estrenó el 6 de mayo de 1985 y, al primer fin de semana, Brandoni y el equipo fueron a diversos barrios para escuchar las reacciones del público. En un cine de Boedo, un acomodador lo sorprendió al mencionar las empanadas, y así se dio cuenta del impacto que había causado la famosa línea.
El significado del final
Años después, Brandoni destacó que las empanadas eran de carne y reveló que el cierre de la escena es un comentario crítico poco recordado. «El final no es gracioso«, afirmó, refiriéndose a una toma en la que, mientras discutían sobre los problemas económicos de su hermana Emilia, la cámara enfoca un sticker en el vidrio del auto que dice: «Usted tiene derecho a vivir en libertad«. Un recordatorio de las contradicciones sociales que se retrataban en la película.
Brandoni también argumentó que confundir la miseria con dignidad era un acto de cínico, y en sus últimos años interpretó hasta dónde llegaba el amor que le tenían los fanáticos. Si bien, con humor, mencionaba que había hecho mucho más en su carrera, sabía cómo esta corta escena había resonado en los argentinos, un logro que lo llenó de orgullo y ratificó su deseo de ser un verdadero actor argentino.
