Marcas que se convierten en nombres comunes en la vida cotidiana argentina

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La influencia de las marcas en el lenguaje cotidiano

¿Qué requisitos debe cumplir una marca para sustituir el nombre genérico de un producto? Principalmente, un número significativo de personas debe haber comenzado a utilizar esa palabra en lugar de su denominación original. Existen pocos ejemplos a lo largo de la historia donde una marca haya logrado desplazar completamente el término común del objeto.

Entre los casos más conocidos se encuentran Alpargatas, Aspirina y Birome. Sin embargo, existen otros ejemplos como Telgopor, Nylon o Maizena que no son tan reconocidos. En la era digital, esta dinámica se ve ampliada con la llegada de nuevas marcas que popularizan productos, como es el caso de Uber o Zoom.

Una recopilación de marcas comunes

Se ha realizado una recopilación de al menos 70 marcas que se han integrado en el lenguaje cotidiano de los argentinos, de la A a la Z:

  • Crocs
  • Franuí
  • Gatorade
  • Puré Chef
  • Rasti
  • Tramontina
  • Vitina
  • Whatsapp

El diálogo sobre estas marcas puede llevar a confusiones, ya que hay términos que parecen ser marcas pero no lo son, como CD o DVD, y otros que se adhieren a la nomenclatura, como polar, evocando a Nylon y Lycra.

La hegemonía de mercado

Los especialistas indican que varios factores permiten que una marca se convierta en un término genérico. Uno de ellos es su predominio en el mercado, lo que lleva a los consumidores a emplearla como sinónimo del objeto mencionado. Además, hay una clara tendencia hacia la síntesis y la eficiencia en el lenguaje: muchos prefieren decir chicle en lugar de goma de mascar, o cinta scotch en lugar de cinta adhesiva.

Otro fenómeno relacionado es que, aunque una marca pueda ser vista como popular y exitosa, su denominación puede sufrir daños cuando sufre una crisis, ya que el público no discrimina y el nombre se ve afectado. Un ejemplo ficticio se menciona con la marca Cuchuflito, registrada como sinónimo de productos de mala calidad por el cómico Juan Díaz.

La aspiración de algunas marcas por conseguir un lugar dominante en la conversación cotidiana parece ser cada vez más difícil en un mercado fragmentado. No obstante, en el campo de las nuevas tecnologías, todavía existe el potencial para que marcas den nombre a innovaciones que aún no han sido concebidas.

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