Desafíos económicos: actividad en crecimiento desigual, aumento del desempleo y caída del salario real
Un crecimiento económico desigual
Recientes informes económicos han revelado que, a pesar de que la actividad económica va en aumento, este crecimiento es extremamente desigual. En este contexto, los salarios están disminuyendo frente a la inflación, el desempleo se incrementa y la mora crediticia entre las familias también se ha elevado. La atención se centra en estos factores que amenazan con complicar los planes del ministro de Economía, Luis Caputo, y están generando interrogantes sobre las soluciones que pueda ofrecer el Gobierno de Javier Milei.
Desde la consultora 1816, se ha comenzado a hablar de otro «riesgo K», que se refiere no solo a la posibilidad del regreso del kirchnerismo al poder, sino a cómo está evolucionando la economía, caracterizada por un crecimiento heterogéneo (en forma de K). Para clarificar esta idea, realizaron un análisis de los recientes datos económicos.
Datos alarmantes sobre el desempleo y los salarios
La consultora 1816 señala que, aunque el PIB y el consumo privado registraron cifras récord, también se observó un incremento del desempleo en 2025. Este fenómeno es notable, ya que es la primera vez en la historia que el desempleo crece mientras el PIB lo hace. Además, se ha visto una disminución en el salario real del sector privado registrado, que alcanzó su punto más bajo en 18 meses durante enero, mientras que los salarios de los empleados públicos también han descendido.
El aumento de la mora crediticia es otro aspecto preocupante. El incumplimiento de pagos, que se situaba en el 2.5% en octubre de 2024, se disparó al 10.6% en enero de 2026, al considerar solo los créditos de entidades financieras. Esto ocurre en un contexto donde la industria y la construcción aún se encuentran por debajo de los niveles de noviembre de 2023.
Indicadores económicos preocupantes
Las conclusiones de la city también se sustentan en los últimos datos publicados por el INDEC. El EMAE mostró un aumento del 0.4% respecto a diciembre y un crecimiento interanual del 1.9%, resaltando una marcada disparidad sectorial. En términos interanuales, el sector agrario creció un 25.1%, seguido por energía y minería (+9.6%) y la intermediación financiera (+7.7%). En contraposición, el comercio y la industria manufacturera registraron caídas del -3.2% y -2.6%, respectivamente.
En cuanto a los salarios, se reportó un aumento del 2% en enero, cifra que no supera la inflación de 2.8% del mismo mes. Esto ha llevado a que los salarios pierdan poder adquisitivo durante cinco meses consecutivos, acumulando una baja real del 7.9% en el Gobierno de Javier Milei. Se observó que los salarios públicos crecieron un 1.8% y los salarios privados un 2.1%, ambos sufrieron pérdidas en su poder de compra.
Reflexiones sobre la política económica actual
La inquietud por estos indicadores no solo proviene de 1816, sino que también se ha destacado por la consultora EG, dirigida por Marina Dal Poggetto. Esta última señaló que, si bien el crecimiento del PIB en el cuarto trimestre fue del 0.6%, respaldado por el sector agro, la minería y la energía, va acompañado por un aumento en la tasa de desempleo, que ahora se sitúa en el 7.5% de la población económicamente activa.
EG advirtió que la destrucción de puestos de trabajo asalariados, que asciende a 178 mil, ha superado a la creación de empleo no asalariado (28 mil puestos). Además, el número de desocupados ha aumentado en 196 mil, alcanzando un total de 1.5 millones.
Con estos desalentadores indicadores, surge la pregunta sobre qué medidas está tomando el Gobierno. Desde EG, apuntan que «el Gobierno gira la política en el margen». Han incrementado el techo en las paritarias de 1% a 2%, mientras que avanzan hacia un esquema monetario con tasas más bajas y menor volatilidad. Esto se hace con la esperanza de que el BCRA continúe comprando dólares mientras el tipo de cambio se mantenga en torno a $1.400.
Las tasas cortas se han mantenido alrededor del 20% TNA, con un nivel de pases pasivos de $4.3 billones. Esta situación se debe, en parte, a que el programa financiero ha dejado de esterilizar pesos y ha implementado operaciones de mercado abierto y liberación de encajes.
Finalmente, la consultora 1816 cuestionó si el nombramiento de Ernesto Talvi y la reducción de tasas reflejan un cambio en las prioridades de la política económica hacia la actividad, aunque aún falta evidencia que confirme esta idea. Se ha sugerido que una política monetaria tan laxa requeriría de un contexto donde la demanda de FX sea alta, ya que la política monetaria sigue siendo una cuestión de «FX targeting» hasta que se demuestre lo contrario.
Por último, desde Vectorial advierten que el Gobierno está utilizando su «comodidad cambiaria» para intentar reactivar el crédito en medio de un estancamiento y un aumento de la mora. Las tasas reales negativas y un tipo de cambio apreciado podrían beneficiar el consumo, aunque también plantean el riesgo de una economía susceptible a ajustes en los precios si el flujo externo se interrumpe. Todo esto se está desarrollando en una economía que todavía no logra despegar.
