4 septiembre 2026

Récord en exportaciones de lácteos: casi US$ 1.000 millones y proyección de duplicar la cifra

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Exportaciones de lácteos alcanzan cifras históricas

Durante los primeros siete meses del año, las exportaciones de productos lácteos lograron un récord absoluto, no solo en valor sino también en volumen, y se prevé que esta tendencia se mantenga hasta finales de año. Este crecimiento va acompañado por un incremento en la producción y una persistente demanda internacional.

A pesar de las expectativas optimistas, el sector podría enfrentar retos significativos, especialmente con la llegada del fenómeno climático del “Niño”, que se anticipa con una intensidad que variará entre “fuerte” y “muy fuerte”.

Crecimiento en cifras

Según un informe del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), entre enero y julio, los embarques de productos lácteos aumentaron un 24,8% en comparación con el mismo periodo del año anterior, alcanzando un total de 259.282 toneladas y generando ingresos de US$ 987 millones, lo que representa un incremento del 18,4%.

La composición de las exportaciones se desglosa de la siguiente manera:

  • 40,6% correspondió a leche en polvo;
  • 27,8% a quesos de diversas pastas;
  • 19,3% a otros productos como dulce de leche y manteca;
  • 12,3% a productos de categoría confidencial como lactosa y yogures.

A pesar de este aumento en los volumen de exportación, se observó una caída del 5,1% en el precio promedio por tonelada, que se situó en US$ 3.807.

Proyecciones a futuro

El director ejecutivo del OCLA, Jorge Giraudo, comentó que estas cifras representan las más altas en la historia acumulada. Si la tendencia se mantiene, 2026 podría cerrar con un récord histórico en términos de litros, kilos de producto o en dólares invertidos. Giraudo prevé que las exportaciones podrían llegar hasta US$ 2.000 millones en el resto del año, lo que equivaldría al despacho de 3.600 millones de litros de leche, que corresponde al 30% del total esperado de producción de 12.000 millones de litros.

Sin embargo, en julio se constató una disminución del 10,9% respecto a junio, atribuido a factores estacionales. Aun así, Giraudo subrayó la necesidad de monitorear de cerca el negocio en los próximos meses, considerando elementos como los precios internacionales, el tipo de cambio y los costos internos que pueden afectar negativamente.

Argentina se encuentra en el camino hacia el pico estacional de producción máxima, previsto para octubre. En este contexto, la leche, que se encuentra restringida en el mercado interno por el poder adquisitivo, inevitablemente se orientará hacia la exportación, a no ser que la producción no alcance el pico esperado.

Incidencia del fenómeno climático

Las inquietudes de Giraudo respecto a si en los próximos cuatro meses se logrará el máximo de producción de leche están vinculadas al fenómeno climático del Niño. Los modelos climáticos sugieren que esta vez podría ser más intenso, provocando lluvias superiores a lo habitual y temperaturas altas, factores que impactarían directamente en la dinámica del sector lácteo.

Para Giraudo, el desarrollo del sector dependerá en gran medida de cómo se manifieste el Niño, y advirtió que podría ser significativamente más fuerte que en períodos anteriores, con posibilidades de convertirse en un súper Niño. La preocupación de que este fenómeno afecte la producción en la cuenca lechera central deja un manto de incertidumbre hasta finales de año.

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