Juicio contra ex empleados del Banco Nación por presunto robo de dinero
Inicio del juicio en Salta
En la provincia de Salta, dos ex cajeros de la sucursal del Banco Nación en Orán se encuentran bajo juicio por su implicación en el presunto robo de dinero depositado por clientes. Se les acusa de realizar una maniobra conocida como «pellizco», que consiste en sustraer billetes durante el proceso de conteo y ocultarlos para su posterior retiro de la entidad financiera.
Detalles del caso
Los acusados, Silvia Verónica Castro y Fernando Horacio Arias Knudsen, quienes se desempeñaban como cajeros, han declarado su inocencia durante el juicio. Sin embargo, enfrentan serias acusaciones de estafa y violación de los deberes de funcionario público. Este juicio comenzó el pasado 7 de agosto y se lleva a cabo ante el Tribunal Oral Federal N° 2 de Salta, bajo la dirección del juez Domingo Batule.
Inicio de la investigación
El caso fue iniciado tras una denuncia de la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) presentada el 12 de noviembre de 2024. Las irregularidades fueron detectadas el 17 de noviembre de 2023, cuando un empleado del área operativa observó un comportamiento inusual de Castro en la caja número 5, donde durante el conteo de un depósito, esta habría extraído billetes y los habría escondido en un folleto del banco.
El cliente no pudo percibir lo que sucedía ya que la máquina contadora se encontraba fuera de su vista. Tras una revisión inmediata, se encontró el dinero oculto, aunque el cliente inicialmente pensó que el faltante se debía a un error propio. La revisión de las cámaras de seguridad posteriormente reveló que Castro escondía billetes y luego los guardaba en su cartera.
Pruebas acumuladas
La entidad bancaria alertó a la PIA, que revisó las grabaciones entre el 19 de julio y el 17 de noviembre de 2023, durante las cuales se identificaron 20 incidentes atribuidos a Castro y dos a Arias Knudsen, con montos que oscilaban entre 10 mil y 30 mil pesos en cada caso. El fiscal federal Marcos Romero destacó que, aunque las cantidades no parecían alarmantes en relación al dinero depositado, la confianza depositada en Castro, quien tenía más de 30 años de experiencia, facilitó el esquema delictivo.
Reacciones y declaraciones
La abogada del banco, Ángela Mizzau, indicó que los implicados no eran novatos en sus funciones, enfatizando que Castro ingresó a la entidad en 1993 y Arias Knudsen en 2002. Mizzau comentó que «Ocuparon cargos de absoluta responsabilidad y el banco confió en ellos», sugiriendo que la evidencia recopilada demostrará que la confianza fue mal utilizada, ocasionando un daño económico a los clientes, quienes a menudo atribuían los faltantes a errores propios.
Los defensores, Pedro Arancibia y Susana Aramayo, rechazaron las acusaciones, argumentando que no hubo afectación a los clientes ni a la entidad. Durante el juicio, algunos clientes que acudieron para ver los videos de sus operaciones expresaron estupor al darse cuenta de que les habían faltado fondos, asegurando que inicialmente atribuyeron los problemas a errores de conteo.
Repercusiones internas en el banco
Los investigadores internos del banco afirmaron que la ubicación de la máquina contadora fue crucial para que las acciones ilícitas pasaran desapercibidas. Las pruebas recolectadas resultaron en la desvinculación de ambos empleados, proceso que estaba supeditado al levantamiento de su tutela sindical debido a sus roles como delegados gremiales.
A pesar de lo mencionado, en una audiencia reciente, Arias Knudsen defendió su trayectoria pero evitó profundizar sobre las grabaciones, enfocando su defensa en supuestos conflictos internos con el tesorero de la sucursal. Castro, por su parte, negó haber robado y argumentó sobre presiones laborales y problemas con la provisión de insumos, expresando: «No estafé a mis clientes, no tengo reclamos de mis clientes. He devuelto dinero muchas veces…».
