El Gobierno de Javier Milei establece directrices para el sector nuclear argentino
Presentación de la política nuclear
El gobierno de Javier Milei ha dado a conocer sus primeras directrices formales en el ámbito nuclear, estableciendo cuatro objetivos clave para reestructurar este sector. Estas directrices buscan generar divisas a través de exportaciones de alto valor agregado, garantizar un suministro energético con bajas emisiones, preservar la capacidad tecnológica nacional y fortalecer el liderazgo regional. Este documento, que abarca 54 páginas y fue elaborado por la Secretaría de Asuntos Nucleares, fue publicado el 7 de junio, coincidiendo con el 76° aniversario de la creación de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).
Objetivos y marco doctrinario
Este texto no es un plan operativo con cronogramas o presupuestos, sino un marco doctrinario que explica lo que se puede esperar del sector, las razones por las cuales el estado lo apoya y el enfoque en la toma de decisiones. Parte de un análisis técnico sobre las capacidades instaladas y concluye con críticas a las administraciones anteriores.
El documento puntualiza que el principal desafío que enfrenta el sector nuclear en Argentina ha evolucionado más allá de la esfera técnica. El texto argumenta que, aunque la capacidad de diseño, operación, fabricación y producción está consolidada, no se ha logrado establecer un andamiaje institucional, comercial y de gestión adecuado que transforme esa capacidad en una industria de escala, generando exportaciones sostenidas y beneficios claros para el país.
Situación actual del sector nuclear
Según el informe, Argentina es parte de un grupo de 15 países que controlan el ciclo completo del combustible nuclear. El país actualmente opera tres centrales nucleares, exporta reactores de investigación, produce radioisótopos médicos y forma técnicos cuyo trabajo es reconocido a nivel internacional. La CNEA, creada en mayo de 1950, ha sido clave en este desarrollo, siendo Argentina pionera en América Latina con la operación de su primer reactor de investigación hace más de 60 años.
El documento también critica que el país ha sostenido durante décadas tanto lo que se ha hecho bien como lo que se ha hecho mal en esta área, lo que ha llevado a una incapacidad para convertir la producción de ciencia y técnica nuclear en una industria de tamaño equivalente.
Estructura de la Secretaría de Asuntos Nucleares
El 9 de diciembre de 2025, con la creación de la Secretaría de Asuntos Nucleares bajo el Ministerio de Economía, se inició una nueva etapa oficial. El objetivo de esta nueva estructura es supervisar y coordinar el sector para hacer más dinámica y eficaz la política pública relacionada. Federico Ramos Nápoli es el actual líder de esta entidad, y se enfatiza la intención de fortalecer una tradición de más de 75 años en la industria nuclear y aprovechar recursos como el uranio para establecer al país como un proveedor estratégico.
Características del sector nuclear
Los lineamientos reflejan tres características que diferencian a la actividad nuclear del resto de las industrias:
- Densidad tecnológica acumulada: Integración de múltiples disciplinas como física aplicada y ingeniería de seguridad.
- Barrera de entrada elevada: La creación de capacidad nuclear requiere inversiones exorbitantes y largos plazos.
- Infraestructura crítica de seguridad nacional: La operación involucra materiales delicados y compromisos de no proliferación, lo cual es responsabilidad exclusiva del estado.
Asimismo, se destaca la posición geopolítica favorable de Argentina, pues está alejada de zonas de conflicto y no mantiene tensiones con potencias nucleares, lo que le confiere una estabilidad única que pocos países pueden igualar.
Proyecciones de la política nuclear y propuestas específicas
Los ‘Lineamientos Política Nuclear Argentina 2026’ proponen cuatro objetivos prioritarios. El primero es la generación de divisas a través de exportaciones de alto valor agregado, evitando la simple exportación de uranio sin procesar y excluyendo proyectos que dependan de subsidios públicos.
El segundo objetivo busca asegurar la energía con bajas emisiones, operando las centrales existentes de manera óptima y evaluando adecuadamente la incorporación de nuevas capacidades. El tercer objetivo se centra en preservar y desarrollar la capacidad tecnológica nacional, mejorando la formación especializada en nuclear dentro de las universidades. Finalmente, se configura el liderazgo regional, donde Argentina debe ser un referente clave en el sector a nivel latinoamericano y caribeño, creando alianzas y participando activamente en foros multilaterales.
Variables del contexto actual
El documento también ubica a la política nuclear en el contexto de un nuevo ciclo global iniciado en 2020, marcado por la recuperación del sector después de la crisis provocada por el accidente de Chernobyl y el periodo de letargo tras Fukushima. Se menciona un notable aumento en el precio del uranio, que se esperaba llegara a USD 18 por libra en 2016 y que para 2026 casi se triplicó.
Entre los principales factores que abren oportunidades se encuentran la reestructuración de las matrices energéticas, el crecimiento en la demanda eléctrica impulsada por la inteligencia artificial y el cambio en la gestión geopolítica de las cadenas de suministro del combustible nuclear.
Además, se indica que el Banco Mundial ha levantado restricciones a la financiación de proyectos nucleares y que existen vínculos más cercanos entre la Corporación Andina de Fomento y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Desarrollo del sector público-privado
La estrategia gubernamental busca avanzar hacia colaboraciones público-privadas como la de CONUAR S.A., donde el capital privado es mayoritario y la CNEA participa como socio minoritario. Se establecen principios claros que guiarán este enfoque, enfatizando la validación de proyectos basados en su viabilidad comercial y la importancia de resultados claros en lugar de inercia institucional.
Se enfatiza que la participación de la CNEA en futuros proyectos debe generar ingresos consistentes y no ser un gasto, promoviendo la disciplina fiscal y la eficiencia operativa en todas las iniciativas nucleares.
