Andropausia: Cambios en hombres mayores de 50 años y la importancia de consultar

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Entendiendo la Andropausia

El fenómeno de la andropausia no se produce de forma repentina y no afecta a todos los hombres por igual. A medida que avanza el tiempo, algunos hombres pueden experimentar transformaciones sutiles que influyen en su energía, deseo sexual, calidad del sueño, estado de ánimo e incluso en su autoestima.

Históricamente, estos cambios han sido eclipsados por el debate en torno a la menopausia femenina, pero los expertos cada vez están más de acuerdo en que estos procesos masculinos también necesitan ser explicados y discutidos. Mientras que la menopausia ha ganado visibilidad en el discurso público, el envejecimiento hormonal masculino se ha mantenido en la sombra durante décadas.

Distinción entre Andropausia y Menopausia

En términos populares, se escucha con frecuencia el término «andropausia» o «menopausia masculina», pero los especialistas advierten que esta comparación no es precisa y puede llevar a malentendidos. A diferencia de las mujeres que sufren un descenso abrupto en su función reproductiva, los hombres atraviesan un proceso más gradual y variado.

Según el doctor Nicolás Villasante, jefe de la Sección Andrología del Hospital Alemán, el término adecuado es hipogonadismo de inicio tardío o déficit androgénico asociado a la edad. Esto implica que no todos los hombres experimentan síntomas clínicos y el proceso disminuye de forma más lenta.

Causas y Síntomas

La producción de testosterona comienza su declive a partir de los 30 o 40 años, reduciéndose en un promedio del 1% anual. Sin embargo, suele resultar evidente en hombres mayores de 50 o 60 años. Factores como la genética, el tipo de actividad física, la dieta, el descanso adecuado y problemas de salud como enfermedades metabólicas pueden influir en cómo este descenso se manifiesta.

Arquitectura del envejecimiento masculino: la caída de la testosterona no solo se relaciona con la hormonas, sino también con factores psicológicos y ambientales. Variables como la obesidad o el estrés crónico pueden agravar los síntomas, al tiempo que alterar hábitos de sueño puede afectar la producción de testosterona.

Reconocer los Síntomas Importantes

Identificar los cambios que afectan la calidad de vida es crucial. Entre los síntomas más comunes se incluyen:

  • Disminución del deseo sexual
  • Reducción en la frecuencia de erecciones espontáneas
  • Dificultades con la disfunción eréctil
  • Pérdida de masa muscular
  • Aumento de la grasa abdominal
  • Fatiga persistente
  • Alteraciones en el sueño
  • Cambios de estado de ánimo

Villasante aconseja que si estos síntomas impactan en relaciones o bienestar personal, se conduzca a una evaluación médica adecuada.

La Importancia de Consultar y Diagnosticar

El diagnóstico correcto de la hipogonadismo de inicio tardío requiere más que una simples pruebas de sangre, se necesitan evaluar múltiples factores hormonales para descartar influencias externas como estrés crónico, enfermedades metabolicas, así como estilo de vida. Estos factores son esenciales para un diagnóstico adecuado y para decidir sobre posibles tratamientos.

Tratamiento Hormonal: ¿Necesario o no?

Los expertos aclaran que la terapia de reemplazo hormonal debe limitarse a casos donde se ha confirmado un déficit y están presentes síntomas relacionados. Esta terapia puede mejorar el deseo sexual, aumentar la masa muscular, y contribuir a una mejor densidad ósea. Sin embargo, debe ser administrado con precaución y bajo supervisión médica.

Diez Hábitos para Mejorar la Salud en Esta Etapa

Más allá de la intervención médica, los hábitos de vida son cruciales en la transición de la andropausia:

  1. Realizar actividad física regularmente, enfocándose en ejercicios de fuerza.
  2. Mantener un peso sano y minimizar la grasa abdominal.
  3. Dormir entre siete y ocho horas cada noche.
  4. Adoptar una dieta balanceada, consumiendo proteínas, frutas, verduras y grasas saludables.
  5. Controlar el estrés a través de métodos de relajación.
  6. No normalizar la pérdida del deseo sexual ni la fatiga persistente.
  7. Evitar la automedicación con testosterona.
  8. Asistir a chequeos médicos periódicos.
  9. Proteger la salud cardiovascular y manejar factores de riesgo.
  10. Conservar una vida social y afectiva activa.

En conclusión, la andropausia no debe considerarse un fracaso de la masculinidad, sino una oportunidad para redefinir la salud y las relaciones íntimas, enfatizando la comunicación y bienestar emocional.

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