Rescatistas evacuaron a perra que ingirió marihuana en Ben Nevis
Rescatando a una perra en las alturas
Un grupo de rescatistas tuvo que llevar a cabo la evacuación de una perra, llamada Tokyo, en la montaña Ben Nevis, la más elevada del Reino Unido. Tokyo, un labrador retriever de cinco años, sufrió un episodio preocupante mientras ascendía hacia la cima, resultando desorientada e incapaz de continuar su camino tras haber ingerido una considerable cantidad de cannabis.
Una experiencia aterradora
Christina Bluhme, la propietaria y entrenadora de perros de Tokyo, notó que su mascota mostraba «signos de agotamiento» durante la caminata de más de tres horas. En un instante, la perra comenzó a tambalearse y finalmente se desplomó. Bluhme describió la situación como «una experiencia aterradora», subrayando que no sospechó que su mascota pudiera verse afectada por sustancias narcóticas.
Condiciones complicadas
Cuando Tokyo se descompuso, Bluhme, junto a su hijo y sus otros dos perros, estaba cerca de la cima de la montaña de 1,345 metros de altura, en medio de condiciones climáticas adversas con lluvia y temperaturas de solo 5 grados Celsius. Ante la situación, decidió solicitar asistencia.
La llegada del equipo de rescate
La familia no obtuvo respuesta útil de la policía, pero por suerte, se encontró con miembros del Lochaber Mountain Rescue Team que regresaban tras evacuar a un turista herido en helicóptero. Rápidamente, el grupo ayudó a colocar a Tokyo, que pesaba 25 kilos, en una camilla para trasladarla a la base de la montaña, donde los esperaba un veterinario.
Diagnóstico y recuperación
Inicialmente, los expertos sospecharon un problema en la columna, pero tras un examen más completo, determinaron que la perra estaba «bajo algún tipo de neurotoxina porque perdía constantemente el conocimiento». Tras consultar a un centro de control de intoxicaciones, se confirmó que los síntomas evidenciaban una intoxicación por cannabis.
Luego de recibir la medicina adecuada, Tokyo logró recuperarse completamente. Sin embargo, el costo del veterinario ascendió a 1,000 libras (casi dos millones de pesos argentinos). Bluhme expresó que, a pesar del gasto, «valió la pena», y añadió que, al día siguiente, su mascota estaba tan bien como si nada hubiera ocurrido. «Yo soy la que sigue un poco afectada», comentó.
Un llamado de atención
Tanto Bluhme como los equipos de rescate enfatizaron el peligro que representan los restos de cannabis en senderos como este, advirtiendo que son más comunes de lo que se podría pensar. «Hay que ser conscientes de que pueden encontrarse drogas abandonadas y otras sustancias tóxicas incluso en los parajes naturales más bonitos. Fue algo con lo que nunca imaginé que nos encontraríamos», concluyó Bluhme.
